Pero sea vuestro hablar: Si, si, no, no; porque lo que es mas de esto, de mal procede. Mateo Cap.5: 37.
EL CARÁCTER. Es el conjunto de rasgos, cualidades valores morales que definen la manera en que una persona piensa, siente y actúa. Es lo que muestra quien somos realmente, especialmente cuando nadie nos esta mirado o cuando estamos bajo presión.Tener un carácter como creyente en el evangelio nos demanda obediencia a Dios, la práctica del bien la transformación del corazón lo cual se logra con una mente renovada para entender las verdades que cada día nos cambia y desarrolla virtudes. El pensar, hablar actuar debe ser moldeado para desarrollar un carácter firme en lo que cree y defiende como principios y valores en su vida y familia. “ Pero sobre todo, hermanos míos, no juréis, ni por el cielo, ni por la tierra; sino que vuestro si sea sí, y vuestro no sea no, para que no caigáis en condenación. Santiago Capitulo 5:12.
LA INTEGRIDAD. Es la cualidad de vivir con rectitud, honestidad coherencia entre lo que se cree, se dice y se hace. una persona integra se mantiene fiel a los principios de Dios, aun cuando nadie la ve. El creyente debe ser honesto y trasparente, sin doble intención ni engaño; su carácter debe ser firme fiel delante de Dios. Proverbios Cap.10.vers.9.
LA DIGNIDAD. Es el valor y respeto que toda persona posee por haber sido creada a la imagen de Dios. Tener dignidad es reconocer ese valor en uno mismo y vivir de acuerdo con él, sin dejarse degradar por el pecado ni perder el respeto propio hacia los demás. 1ª. de Pedro Cap.2: vers. 9.
El carácter con integridad y dignidad se desarrolla gracias al Fertilizante que Dios permite en nuestras vidas
EL FERTILIZANTE. Un agricultor desea que su tierra dé buenos frutos le pone fertilizante, no siempre tiene buen olor ni es agradable, pero sin él la tierra se empobrece. Un jardín necesita ser podado mensualmente quitarle lo marchito y seco, quitar toda hojarasca, después remover la tierra y colocarle fertilizante o abono, todo este proceso es para evitar que se muera en medio de la sequedad; A los pocos días de la podada las plantas comienzan a renacer y florecer, se ven los cambios, es hermosa y está sana. Es importante regarla con agua que es fuente de vida para ella.
Nosotros como creyentes al igual que las plantas pasamos por todo este proceso de ser podados para crecer sanos y dar buenos frutos.
El Adonai somete a prueba nuestra fe y permite situaciones, momentos difíciles.
LAS PRUEBAS: El Adonai nos dice que debemos tener gozo cuando enfrentemos diversas pruebas, porque ellas producen paciencia madurez espiritual. Es decir no destruyen al creyente, lo fortalecen. Santiago Cap.1 vers.2 al 4.
En medio de la prueba se está formando, capacitando, moldeando al creyente, para que tenga un nuevo nacimiento y madurez espiritual. Son un proceso de crecimiento, no de castigo.
Las personas con inmadurez espiritual comienzan a renegar contra Dios por la situación y pruebas que estén enfrentando, hay quejabanza esto PROLONGA más su estadía en la prueba, porque la palabra tiene poder y lo que confiese en queja demorará más el trato divino.
Cuando enfrentamos una prueba, Dios permite que el suelo de nuestra fe, reciba nuevos nutrientes: la fe se fortalece; la paciencia crece; la dependencia de Dios aumenta. Y el fruto del Espíritu : amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza, contra tales no ha ley; hacen que la semilla de la fe crezca dé fruto abundante.
ES TIEMPO DE SER FORMADOS Y TRASFORMADOS PARA ESTAR BAJO LA VOLUNTAD DIVINA Y ASÍ SER BENDECIDOS A TODO NIVEL.
He aquí te he purificado, y no como a plata te he escogido en horno de aflicción Isaías Cap.4:10. Muchos van por su propia cuenta al horno, cuando buscan situaciones difíciles, se meten en problemas terminan en rebelión culpan de todo al Señor.
LA PRUEBA ES EL FERTILIZANTE A NUESTRO CARÁCTER.
Trae crecimiento espiritual, desarrolla una fe auténtica, profesa la identidad como Embajador del Reino, se sujeta a la voluntad divina, ama y ayuda al prójimo y sabe que cada prueba se convierte en canal de bendición por los cambios que operan en su vida. Pide dirección divina en planes propósitos a realizar, está atento a la voz del Espíritu Santo.
Dios nos llama a imitar su carácter, especialmente su amor y entrega. Como hijos suyos debemos reflejar lo que Él es. Efesios Cap.5:1-2