Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor. Apocalipsis Capitulo 2. Vers.4.
RUTINA COMO DISCIPLINA A NIVEL ESPIRITUAL.
La palabra rutina como tal no aparece en la biblia, pero el concepto si está presente a través de ideas como costumbres, práctica repetida o constante que forma carácter, disciplina y gran relación con Dios. Enseña a no cansarse de hacer lo correcto. Gálatas 6:9
Sus efectos son muy positivos: fortalece la fe, y da estabilidad espiritual, y mantiene su casa en orden teniendo así prioridad para su amada familia.
La vida cristiana requiere hábitos espirituales. Orar, leer las sagradas escrituras, impartir enseñanzas a su familia enseñándoles, exhortando cuando se requiera.
LA RUTINA MECANICA A NIVEL ESPIRITUAL
La biblia nos da un ejemplo acerca de la iglesia de Efeso que tenía un arduo trabajo dentro de la obra, pero esa rutina los enfrasco, llevándolos a perder su intimidad en oración con el Padre Celestial. Lo que comenzó con una disciplina se convierte en una rutina vacía . entro a la iglesia de Efeso la frialdad, porque ya no existía una comunión real. Se cumple lo que dice Isaías Cap.29:13 “este pueblo me honra con sus labios, pero su corazón está lejos de mí.”
Dios no busca actos repetitivos, sino corazones rendidos.
LA RUTINA MECANICA COMO ENEMIGA SILENCIOSA EN EL HOGAR
La rutina no destruye un matrimonio de un día para otro….lo desgasta lentamente hasta apagar lo que antes tenía vida. Cuando todo se vuelve automático (trabajo, casa, responsabilidades), la pareja deja de conectarse con la verdad. Ya no hay conversaciones profundas, solo temas funcionales. SE PIERDE LA CONEXIÓN EMOCIONAL.
Génesis Cap.2:24 habla de “ser una verdadera carne”, no solo físicamente, sino en intimidad emocional y espiritual. La rutina rompe esa unidad poco a poco. SE APAGA EL AFECTO Y LA INTENCION.
No siempre hay peleas…a veces hay algo más peligroso: dejar de importar. El amor busca, cuida, se interesa. Cuando desaparece, la relación se enfría. SE ABRE UNA PUERTA A LA INDIFERENCIA. La palabra en 1ª. Corintios 13. Vers. 5 dice ¨no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor.
Si la rutina invade, también afecta la relación con Dios en el hogar. Menos oración juntos, menos dirección espiritual, menos propósito. SE DEBILITA LA VIDA ESPIRITUAL EN LAS PAREJAS.
La rutina afecta el matrimonio cuando se vive juntos, pero desconectados, se cumple, pero no se ama, se convive pero no se cultiva la relación.
LLAMADO A LA RUTINA COMO DISCIPLINA: VOLVIENDO AL PRIMER AMOR ESPIRITUAL COMO FAMILIAR
IGLESIA: Seguimos cantando, seguimos sirviendo, seguimos asistiendo…podemos estar haciendo todo bien por fuera, mientras que por dentro el fuego se está apagando. VUELVAN al lugar secreto. VUELVAN a la intimidad. VUELVAN a depender del Espíritu y no de la rutina. Necesitamos morir a toda religiosidad y encender en nosotros el primer amor.
MATRIMONIOS: Dios hace un llamado a las parejas para decirle no más a la rutina que no permite disfrutar como pareja. Hoy debe cancelarse todo plan del enemigo para traer desgracias y un patrón repetitivo sobre los hijos de acabar con un sueño de familia. El Adonai te llama a mirar con amor tu hogar, hablar la verdad, y restaurar la relación.
CONCLUSION. La rutina tiene efecto negativo (cuando se vuelve mecánica) rutina con vacios se vuelve sin intención de amor.
La rutina en orden y con amor se convierte en vida. Existe un compartir, un abrazo, continua esa voz amorosa, están los detalles, el programar salir, que sus hijos reciban del hogar la mejor enseñanza en todo lo que ven en sus padres.
Son muchos de los jóvenes y jovencitas que al ver en su familia ese tremendo testimonio de guerra entre la pareja, dicen: NUNCA me casaré, la mayoría en estos tiempos dicen que vivirán en unión libre, que no tendrán hijos sino mascotas.
Muchos crecieron viendo: discusiones constantes, abandono, infidelidad, violencia, falta de afecto, ausencia de figura paterna o materna; esto hace que algunos asocien el compromiso con dolor, control o fracaso.
De parte de nuestro amado Padre Celestial tenemos una gran promesa: HABLA DE VOLVER EL CORAZON DE PADRES HACIA LOS HIJOS Y DE LOS HIJOS HACIA LOS PADRES. Malaquías Capítulo 4:6.