¿Qué provecho tiene el hombre de todo su trabajo con que se afana debajo del sol? Generación va, y generación viene, más la tierra siempre permanece. Eclesiastés Cap.1 vers.3 y 4.
NUESTRA VIDA ESTA FORMADA POR TEMPORADAS.
Toda la creación, el ser humano, la naturaleza, el sol, el viento, los ríos, el mar. Dice el rey Salomón, mire todas las obras que se hacen debajo del sol, y he aquí todo ello es vanidad y aflicción de espíritu. Tenemos comienzos, esperas, llanto, alegría, luchas, pruebas, tiempos de siembra y cosecha y de recoger. El dinero, la fama, el placer, el trabajo, el conocimiento humano no puede dar sentido eterno. El rey Salomón describe la frustración de buscar satisfacción definitiva en las cosas que están “debajo del sol”.
LA VANIDAD DE LA VIDA.
El rey Salomón exhorta en cuanto el amor al dinero nos dice: como salió del vientre de su madre, desnudo vuelve, yéndose tal como vino; y nada tiene de su trabajo para llevar en su mano. Dice que asimismo, a todo hombre a quien Dios da riquezas y bienes, y le da también facultad para que coma de ellas, y tome su parte, y goce de su trabajo, es don de Dios. El verdadero problema no siempre es cuánto tenemos, sino donde esta nuestro corazón. Es importante examinar nuestras vidas para sacar todo ídolo humano material que podamos tener.
LA VANIDAD EN LAS INJUSTICIAS DE LA VIDA.
Todo tiene su tiempo y dentro de este, Dios trae juicio a la impiedad y la iniquidad o maldad desatada porque dice que los impíos son semejantes a las bestias porque traen violencia, opresión, tristeza y muerte.
VANIDAD EN LAS DESIGUALDADES DE LA VIDA.
Hay vanidad que se hace en el ser humano sobre la tierra: justos a quienes sucede como si hicieran obras de impíos, y hay impíos a quienes acontece como si hicieran obras de justos. Por cuanto no se ejecuta sentencias sobre malas obras, el corazón de los hijos de los hombres está en ellos dispuestos para seguir haciendo el mal. Injusticias por el gobierno de las tinieblas, pero en esas desigualdades vendrá en su tiempo y momento la justicia divina.
VANIDAD EN IGNORANCIA HACIA LA MUERTE.
La palabra nos habla acerca de la muerte en Eclesiastés Cap. 9: vers. 1 y 2. Muchas personas religiosas dan credibilidad a que después de la muerte los rezos traerán alivio a las almas que están en el
Purgatorio pagando penas por lo malo que hicieron y no alcanzaron a arrepentirse. La palabra dice que su memoria es puesta en el olvido y nada tienen que ver con lo que sé hace debajo del sol. Cuando una persona muere, deja de participar en las actividades de este mundo. Después de la muerte viene el juicio (Hebreos Cap.9.27). Consultar a los muertos son obras de ocultismo.
Jesús también declara en Juan 5:28-29 Vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz; y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación.
Porque es necesario que todos comparezcamos ante el tribunal de Cristo, para que cada uno reciba según lo que haya hecho mientras estaba en el cuerpo, sea bueno o malo. 2ª. Corintios 5:10.
CONCLUSION. Eclesiastés comienza mostrando la vanidad de vivir buscando satisfacción en las cosas de este mundo, pero termina mostrándonos donde está el verdadero sentido: recordar al Creador, temer a Dios, obedecerle y vivir preparados para encontrarnos con Él. La vida es temporal, la muerte es inevitable, nuestra vida debe vivirse delante de Dios porque un día rendiremos cuentas ante él.