SEGURIDAD EN EL PADRE CELESTIAL PARA ENSANCHAR TU VIDA

«Ensancha el sitio de tu tienda, y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas; no seas escasa; alarga tus cuerdas, y refuerza tus estacas.»
Isaías, Capítulo 54, versículo 2.

El anhelo de éxito y la dirección divina

Todos anhelamos tener éxito en las cosas que hacemos en nuestro diario vivir. Para lograrlo, debemos liberar el poder del pensamiento de Cristo en nuestras vidas, el cual nos da la dirección divina y reduce el margen de errores.

Es necesario educar nuestra mente con la ayuda divina. Nuestros pensamientos deben estar sujetos a los pensamientos del Espíritu Santo, para no hacer nuestra voluntad, sino la voluntad de nuestro Padre Celestial. Muchas personas son inteligentes y sabias, pero carecen de la fuerza de voluntad para cumplir lo que Dios les pone en el corazón. A menudo, lo urgente desplaza lo importante.

La promesa de Dios: no temas

El Adonai nos dice:
«No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia.»
Isaías, Capítulo 41, versículo 10.

Para el próximo año, Dios quiere bendecir a su iglesia. Aunque el mundo habla de crisis en diferentes ámbitos, nosotros, como hijos del dueño de todo, debemos creer en sus promesas y confiar en Él. Nos llama a un cambio de vida, a ser cabeza y no cola, como José, quien fue sometido a pruebas para llegar a ser gobernador de Egipto (Génesis, Capítulos 37 al 50). Dios le mostró siete años de abundancia y siete de hambruna.

Ensanchar: ampliar a otro nivel

Ensanchar significa agrandar, ampliar y tomar nuevos lugares. En hebreo, implica ampliar a otro nivel espiritual. Es necesario ensanchar nuestra mente y el potencial del alma con pensamientos reflexivos y realistas. Debemos salir de lo ordinario a lo extraordinario, porque Dios tiene un propósito más grande para nosotros de lo que imaginamos. El primer ensanchamiento debe ser espiritual, para que vengan las añadiduras.

Reforzar las estacas: mayor solidez

Reforzar las estacas significa dar mayor solidez y hacer más fuerte lo establecido. Las estacas sostienen el nuevo tamaño de la tienda. En el ámbito espiritual, esto implica profundizar en oración con poder y autoridad, guerra espiritual y ayuno. Nuestras palabras deben profetizar, erradicando opositores al cambio, como el temor, la preocupación y las amistades negativas. La oración del justo puede mucho, y a través de ella, en su tiempo, vienen las respuestas.

Debes profetizar sobre los anhelos de tu corazón, incluso aquellos que parecen imposibles. Dios dice:
«He aquí que yo soy Jehová, Dios de toda carne; ¿habrá algo que sea difícil para mí?»
Jeremías, Capítulo 32, versículo 27.

La dirección divina en nuestros pasos

«El corazón del hombre piensa en su camino, mas Jehová endereza sus pasos.»
Proverbios, Capítulo 16, versículo 9.

¿Cuáles pasos? Ejercer el ministerio de la reconciliación a través del perdón, sujetarnos a la voluntad divina aunque no nos guste, y llevar una credencial cristiana con fruto de carácter. Debemos ser radicales a la Palabra, permitiendo que sea un implante que salve nuestra alma.

Renovación de la mente y nuevos comienzos

Nuestra mente debe ser renovada para un cambio y nuevos comienzos. La Palabra de Dios nos trae fundamentos que nos proyectan a una vida diferente. Es como un río de agua de vida que, a veces, se estanca por las pruebas y aflicciones. Es necesario hacer un drenaje para que el agua corra y produzca un gran efecto, llevándonos a un cambio.

Tiempo de rompimientos

Es tiempo de rompimientos:

  • Arrancar lo improductivo: Aquello que consume fuerzas y recursos sin traer beneficios.
  • Romper obstáculos: Que han traído esterilidad, tristeza, melancolía y un espíritu apagado.
  • Levantar oraciones poderosas: Dejar atrás las oraciones repetitivas y orar en el Espíritu con poder, estableciendo cambios.

No permitas que las limitaciones de la carne impidan la operación sobrenatural del Espíritu.

El lugar santísimo: intimidad con Dios

Amada iglesia, hoy el Adonai nos dice: Es fácil orar en el atrio, donde nuestras oraciones son de gratitud, alabanza y petición de necesidades. Pero pasar al lugar santo implica un sacrificio humano: deshacernos de nuestra propia voluntad. Al lograrlo, podemos penetrar al lugar santísimo, donde Dios nos habla y nos da instrucciones. En este lugar recibimos conocimientos y revelaciones divinas. Son procesos que nos llevan a buscar la santidad cada día, permitiendo ser bañados con las aguas de su bendita Palabra.

Conclusión: ensanchamiento para la gran bendición

El ensanchamiento debe ser a todo nivel para que la gran bendición de Dios descienda sobre su amada iglesia. Prepárate para recibir lo que Él tiene preparado para ti.

MARINA PÉREZ

Sobre la Autora

Marina Pérez nació hace 32 años en el evangelio, Se destaca en la labor ministerial como conferencista en talleres de sanidad interior y liberación, seminarios de guerra espiritual y ministración a familias y mujeres en alto riesgo, llevando en el nombre del Señor, bendición y estabilidad emocional y espiritual.

2 respuestas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Únete a nuestras comunidades

Y recibe a diario palabra que edificara tu vida!

WHATSAPP

Únete a nuestra comunidad en Whatsapp y llenate de nuestros mensajes que cambiaran tu vida.

TELEGRAM

Únete a nuestra comunidad en Telegram y llenate de nuestros mensajes que cambiaran tu vida.